jueves, 26 de enero de 2017

ESTADOS UNIDOS: NO MÁS DINERO PÚBLICO PARA ABORTAR




La Cámara de Representantes aprobó este martes una ley para prohibir que el Gobierno pague una parte de la factura del aborto. 


La medida ya se aplicaba a través de la enmienda Hyde: cada año, la ley de presupuestos de los Estados Unidos incluía una cláusula que indicaba la prohibición de destinar fondos públicos a pagar intervenciones de abortos. 

El proyecto de ley respaldado este martes en la Cámara, por 238 votos a favor y 183 en contra, convierte en permanente la prohibición. 

Es el segundo golpe a la industria del aborto de los Estados Unidos en los últimos días. 

El lunes, el presidente Donald Trump había firmado, entre sus primeras órdenes ejecutivas, la de cancelar los fondos públicos a las organizaciones –Planned Parenthood– que promueven el aborto fuera de los Estados Unidos.

Más y más americanos son pro-vida

Una reciente encuesta de Marist muestra que el 83% de los americanos está de acuerdo con las promesas y acciones de Donald Trump para proteger el derecho a la vida, o que el 52% de los americanos quieren limitar el aborto a casos excepcionales, y que otro 22% quiere prohibirlo después del primer trimestre. Menos del 40% de los americanos piensa que el aborto es moralmente aceptable. 
Y no hay ningún gap de género entre quienes piensan que es moralmente un error, a pesar de lo que los organizadores de la Marcha de las Mujeres han pretendido que los americanos crean. 

¿Qué es lo que ha cambiado? ¿Por qué tantos americanos son ahora pro-vida? A causa de la ciencia


Las ecografías por ultrasonidos han hecho imposible para los americanos denegar por más tiempo que el aborto destruye una vida humana

Las ecografías por ultrasonidos muestran la realidad del desarrollo fetal; el latido del corazón, hacia la semana sexta, es un marcador obvio. 

No es ninguna sorpresa que un 78% de las mujeres embarazadas que ven una ecografía de ultrasonidos de su bebé digan no al aborto. 

Así que, naturalmente, la izquierda quiere poner fin a las ecografías por ultrasonidos. 

Planned Parenthood ha combatido contra las ecografías en 3D durante años –la maravillosa tecnología que te permite ver la cara de tu bebé antes de nacer. 

Como el doctor L. Lacroix, de Planned Parenthood, declaró recientemente: “El aborto es lo bastante duro para cualquier mujer como para someterla a la tortura de ver al bebé en una pantalla de ultrasonidos”

Actuall


VÍNCULOS ENTRE EL SATANISMO Y LA NEW AGE


Pese a ser un movimiento minoritario, el satanismo está en auge.

El satanismo es un fenómeno que aunque no sea muy grande cuantitativamente está en auge y provoca grandes reacciones en la sociedad. Para arrojar luz sobre este asunto el conocido sociólogo Massimo Introvigne, director del Centro de Estudios sobre las Nuevas Religiones (Cesnur), ha publicado precisamente un extenso libro publicado en inglés y titulado Satanism: a social history (Satanismo: una historia social).


En esta extensa obra, el investigador italiano hace un repaso de la influencia del satanismo, sus manifestaciones en el pasado y sus precursores hasta llegar a la actualidad. Del mismo modo, intenta desmontar falsos mitos para colocar este fenómeno en su dimensión real, que según él es el de unos pocos miles de miembros en todo el mundo. Introvigne explica en una entrevista en Vatican Insider y traducida al español por Aleteia qué supone el movimiento satanista en la sociedad actual:

- ¿Por qué dedicar al satanismo un libro de setecientas páginas, es más – si se quitan las páginas con los títulos – exactamente 666, que es el número de la Bestia en el Apocalipsis? ¿Vale la pena? ¿No es un fenómeno, a fin de cuentas, muy minoritario?

- Ante todo, tengo que agradecer a Eileen Barker, una de las mayores sociólogas de la religión que aún viven, por haber notado que las páginas son 666 en una recensión suya. Ni yo ni el editor nos dimos cuenta y se trata, sin duda, de una coincidencia muy curiosa.
Es verdad que los satanistas son relativamente pocos, pero el satanismo suscita siempre emociones muy fuertes. Quisiera partir de un episodio, que no cito en el libro porque sucedió después de que lo entregara al editor. El fin de semana anterior a las elecciones presidenciales americanas, los famosos hacker rusos que interceptaron los mails del director de la campaña electoral de Hillary Clinton, John Podesta, publicaron algunos mensajes que vinculaban a Podesta con performance privadas, en el sentido de que es necesario ser invitado, de la artista neoyorquina Marina Abramović. Son una especie de eventos artísticos y espirituales, donde el artista expone su método de meditación y curación que une New Age, espiritismo y cultos afro-americanos.
En realidad, el satanismo no tenía nada que ver, pero el domingo antes de votar se difundieron en las puertas de las iglesias americanas miles de folletos según los cuales la Clinton estaba ligada a una “artista satanista”. También algunos medios de comunicación confundieron la New Age de Abramović con el satanismo.

Esto demuestra que basta con hablar de satanismo para desencadenar emociones, miedos, y crear la posibilidad de manipulaciones políticas. En efecto, mi libro no habla sólo del satanismo sino también del anti-satanismo, o sea, de los pánicos morales que ven satanistas por todas partes. Y las acusaciones de satanismo en los últimos siglos se han dirigido a varios grupos: a los judíos, a los masones, a los mormones, pero también a los católicos por parte de ambientes protestantes fundamentalistas.
Por ejemplo, en los años 70 salieron en Estados Unidos varios libros que acusaban a Pablo VI de ser un alto iniciado satanista. Acusaciones análogas se hicieron contra Juan Pablo II, Benedicto XVI y hoy también contra el Papa Francisco, con la diferencia de que en este último caso, los desvaríos de protestantes fundamentalistas han sido adoptados en ambientes católicos ultra-tradicionalistas hostiles a este Papa.


Massimo Introvigne es un experto en el fenómeno satanista


– Pero más allá de los desvaríos, los satanistas existen. ¿Qué es el satanismo?

- Se pueden dar diversas definiciones del satanismo. Las definiciones nunca son sencillamente ciertas o falsas, son instrumentos para circunscribir o estudiar un fenómeno. Mi definición de satanismo se refiere a la veneración del personaje llamado Diablo, Satanás o Lucifer en la Biblia – tanto si se le considera una persona viva y real, como si se le considera un símbolo o un arquetipo – por parte de grupos organizados a través de formas, al menos embrionalmente, rituales.

-¿Qué diferencia hay entre el satanismo propio y auténtico y el “romántico” o “folklórico”?

- La categoría de “satanismo romántico” fue elaborada por historiadores de la literatura y de las ideas, y se refiere a escritores o artistas que rehabilitan la figura bíblica del Diablo – a menudo diciendo que el objetivo de éste era y es el de hacer a los hombres (y a las mujeres: existe también un satanismo romántico feminista) más libres y racionales, liberándoles de la sumisión a Dios y a las creencias irracionales de la religión. Si estos escritores o artistas se limitan a escribir o pintar cuadros y no forman grupos organizados, caen fuera de mi definición de satanismo.
Dedico en cambio algunos apuntes al satanismo folklórico, donde la veneración del diablo se inserta en el contexto del folklore de grupos particulares, sobre todo criminales. Hay ejemplos en el folklore de los traficantes de droga latino-americanos, que celebran rituales pidiendo al Diablo que proteja sus empresas criminales, pero algo parecido se encontraba ya en los bandoleros suecos del siglo XV.

-¿Puede darnos algún número sobre la consistencia del fenómeno, en el mundo y en Italia?

Todo depende de cómo se define el satanismo. Si hablamos de grupos organizados – quiero decir, grupos que tienen sedes, sitios web, publican revistas, etc – los satanistas son unos 5.000 en el mundo y pocos cientos en Italia.
Pero a estos grupos organizados hay que unir el satanismo llamado “salvaje” de las bandas juveniles que practican rituales caseros, generalmente aprendidos en Internet: miles de jóvenes en el mundo – quizás entre los 5.000 y los 10.000, pero las estadísticas son difíciles – con una presencia que parece más significativa en Italia que en otros países.
Se lee a menudo sobre grupos clandestinos y secretos que cometen graves crímenes. Algunos de estos grupos ciertamente existen, son descubiertos periódicamente por las policías de diversos países, y no hay que minusvalorar su peligrosidad. Pero no hay pruebas, sin embargo, de que este tipo de grupos sean centenares o miles, como los anti-satanistas se obstinan en afirmar. Han sido descubiertos e identificados con seguridad no más de unos diez en todo el mundo en los últimos veinte años, y no es probable que existan más de una docena.

- En el libro usted distingue también el satanismo “racionalista” del “oculto”, ¿En qué se basan y cuáles son sus diferencias?


- El satanismo racionalista, ligado a la figura del americano Anton Szandor LaVey (1930-1997), venera a Satanás con rituales que son sustancialmente psicodramas dirigidos a “liberar” a quien los practica de la religión y del sentido del pecado, que impedirían gozar plenamente de la vida y de los placeres que derivan de la sexualidad, del dinero y del poder.
Pero LaVey consideraba a Satanás como un símbolo de la liberación de las religiones, y no creía que existiera de verdad. La suya era una forma extrema de humanismo ateo.
En 1975 el lugarteniente de LaVey, el coronel del ejército americano Michael Aquino –personaje interesante, que aún vive, con un pasado de especialista de la desinformación (hoy se diría de la creación de “fake news”) por cuenta del ejército en tiempos de la guerra del Vietnam– promovió un cisma en la Iglesia de Satanás que LaVey había fundado. Con Aquino se fueron los que pensaban que Satanás existía de verdad y no era sólo un símbolo. Esta distinción entre un satanismo “racionalista” y uno “ocultista” o “deísta” sigue existiendo aún hoy en el mundo satanista”.

LaVey es uno de los padres del satanismo moderno

- ¿Quién ha fundado, por así decirlo, el satanismo moderno?

- Yo distingo el satanismo como fenómeno moderno –que implica una organización– de las referencias a Satanás que se encuentran en la magia o en la brujería medievales. En este sentido, hay un proto-satanismo en la corte del Rey de Francia Luis XIV con las primeras “Misas negras” organizadas por cartomantes y sacerdotes apóstatas que invocaban la protección de Satanás para clientes que buscan el éxito en el amor o en los negocios. El fin era utilitario, no religioso o anti-religioso, pero empezamos a encontrarnos ante una organización y unos rituales.
De aquí parte un filón que se desarrolla gradualmente en el siglo XIX, pero que asume la forma de organizaciones, por así decirlo, “religiosas” solo en el siglo XX, con la fundación en 1966 en San Francisco de la Iglesia de Satanás por parte de LaVey.

- En el libro se cuenta el caso de miles de suicidios colectivos de los llamados “viejos creyentes” en Rusia a finales del siglo XV. ¿Qué sucedió?

- En 1666, año que contiene el famoso número de la Bestia 666 mencionado en el Apocalipsis, el Patriarca Nikon (1605-1681) promovió una reforma litúrgica en la Iglesia Ortodoxa Rusa. Las reformas litúrgicas generan siempre una reacción tradicionalista. La fecha, 1666, convenció a estos tradicionalistas hostiles a la reforma, los llamados “viejos creyentes”, de que el verdadero autor de la nueva liturgia era el diablo.
También algunos tradicionalistas católicos extremos piensan lo mismo a propósito de la reforma litúrgica de Pablo VI, pero los “viejos creyentes” expresaron su protesta más radicalmente, con suicidios colectivos en los que murieron al menos veinte mil personas.

-¿Quién era Stanisław Przybyszewski, considerado por muchos como el “primer satanista”?

- Era un novelista polaco (1868-1927), representante del decadentismo, que publicó en 1897 la novela “Los hijos de Satanás” y el ensayo “La sinagoga de Satanás”. Escribía preferentemente en alemán y formaba parte en Múnich del círculo que se encontraba en la famosa taberna del Cerdito Negro con otros literarios y artistas del Norte de Europa, entre ellos el pintor noruego Edvard Munch (1863-1944) y el dramaturgo sueco August Strindberg (1849-1912).
Przybyszewski anticipa muchas ideas de LaVey. Está convencido de que Dios es un tirano que quiere mantener a los hombres y mujeres en la ignorancia y en el miedo, mientras que Satanás enseña a la humanidad la curiosidad intelectual, la creatividad y la liberación sexual. En su obra hay ya una teoría de cómo podría organizarse un movimiento satanista moderno. Pero de hecho Przybyszewski nunca organizó ninguno, aunque algunos de sus discípulos lo intentaron, por lo que se le puede considerar más un precursor que un fundador.

– En el libro afirma que el anti-satanismo tiene una gran responsabilidad en engrandecer el satanismo. ¿Por qué?

-Los satanistas existen y a veces cometen graves crímenes. Pero el anti-satanismo distorsiona el fenómeno de dos maneras. En primer lugar, exagera el dato estadístico. Los miembros de grupos satánicos organizados nunca han sido en la historia de Occidente más que pocos miles. El anti-satanismo habla alegremente, sin poder proporcionar pruebas, de miles de grupos y de centenares de miles de adeptos.
En segundo lugar, el anti-satanismo atribuye a los satanistas la capacidad de controlar y orientar a organizaciones enteras, cayendo en formas típicas de teoría de la conspiración.
Una parte importante de mi libro está consagrada, como señalaba, a tesis, fantasías y desinformación según la cual los satanistas controlarían secretamente al judaísmo, a la masonería, a la Iglesia mormona y también – según una literatura protestante fundamentalista, culturalmente marginal pero difundida en miles de ejemplares gracias sobre todo a décadas de esfuerzos del autor californiano, recientemente desaparecido, Jack Chick (1924-2016) – al Vaticano y a la Iglesia Católica. Estos excesos del anti-satanismo, a menudo grotescos, acaban por que no se puedan tomar en serio tampoco las críticas motivadas y reales al satanismo, y paradójicamente, acaba por favorecer a los satanistas.


 
- ¿Qué puede decir de casos criminales en Italia en los últimos años, como los “niños de Satanás” o el homicidio de sor Maria Laura Mainetti?

- En Italia hemos tenido cuatro episodios relevantes muy distintos entre sí. El primero tiene que ver con los Niños de Satanás, fundados en 1982 en Bolonia por Marco Dimitri, que durante unos años tuvieron un éxito relativo, reuniendo a más de cien adeptos. Dimitri jugó mucho con los programas de TV, mostrándose disponible a actuar la parte del satanista típico, asegurándose una cierta publicidad. Pero aquella publicidad fue un boomerang, y Dimitri acabó arrestado en 1996, acusado de graves crímenes que sin embargo no había cometido. En 2001 fue condenado sólo por evasión fiscal.
El segundo episodio se refiere a sor Laura Mainetti (1939-2000), asesinada en el 2000 en Sondrio por tres chicas imbuidas de satanismo y de propaganda violentamente anticatólica que encontraban en Internet, aunque no estaban en contacto con ningún grupo satánico concreto. La monja murió perdonando a sus asesinas, y ahora está en curso su causa de beatificación.
Del tercer episodio trágico y también en el 2000, yo fui testigo personalmente. Se refiere a Giorgio Govoni (1941-2000), un párroco italiano acusado por una asistente social de violar e incluso asesinar niños durante ritos satánicos. Mandado a juicio, tras una arenga particularmente dura contra él por parte del fiscal, murió de infarto.
En la apelación y en la Casación, la tesis que sostuve yo como perito de la defensa de don Giorgio, de que la asistente social se había sugestionado con la literatura anti-satanista americana, fue plenamente aceptada por los jueces. Hoy la diócesis de Modena ha dado el nombre de Giorgio Govoni a una casa de atención para los pobres, y cada año se honra su memoria como víctima inocente de una trágica equivocación.
El cuarto caso se refiere a las Bestias de Satanás, un grupo de una decena de jóvenes de la zona de Varese, descubiertos en 2004 y condenados por tres homicidios, aunque podrían haber cometido más. Se trata de uno de los casos de grupúsculos secretos dedicados a la actividad criminal que citaba antes, responsables de algo que parecen sacrificios humanos en nombre de Satanás. Casos reales, pero por fortuna muy raros.


Los holandeses de Cranch Angren son uno de los exponentes del Black Metal

- Se habla mucho de “rock satánico”, ¿Qué es?, ¿Qué piensa usted de él?

- La expresión rock satánico es imprecisa. Hay rockeros que han hablado del diablo con simpatía en sus canciones, basta recordar “Sympathy for the Devil” de los Rolling Stones. Sin embargo, el género musical que tiene que ver efectivamente con el satanismo es el Heavy Metal, que se divide en toda una serie de subgéneros, alguno de ellos catalogado como Extreme Metal.
Pero no en todo el Heavy Metal, ni siquiera en todo el Extreme Metal, está difundido el satanismo. Algunos grupos del subgénero Death Metal y un buen número de grupos de otro subgénero, el Black Metal, hacen himnos al satanismo en sus canciones. Para algunos se trata de un satanismo estético o de un truco comercial para hacerse interesantes, pero otros han tenido verdaderos contactos con el mundo satanista, e incluso cometido crímenes en nombre de Satanás. Algunos músicos del Black Metal escandinavo se habían especializado en quemar iglesias cristianas de madera, y en Noruega se ha ido en humo así una parte importante del patrimonio de las iglesias de madera medievales y modernas. Ha habido también homicidios y un par de suicidios rituales.
Pero hay que precisar dos cosas. En primer lugar, según una enciclopedia especializada, hoy hay en el mundo más de 25.000 grupos musicales Black Metal. Es un fenómeno ya globalizado, con grupos en Japón, en Nepal e incluso en Iraq y en Arabia Saudita – y entre otras cosas, en algunos de estos países, el Black Metal ha sido el vehículo para importar un satanismo totalmente ajeno a las tradiciones locales. De estos 25.000 grupos, sólo una minoría tiene verdadero contacto con el satanismo, y ciertamente sería una caricatura pensar que los cientos de miles de personas que van a conciertos Black Metal sean satanistas.
Segundo, el satanismo de los grupos Black Metal más extremos no se parece a otras formas de satanismo. En general, los satanistas veneran al diablo porque lo consideran un personaje positivo, un liberador del género humano de la dictadura de un Dios severo y cruel.
En un cierto Black Metal, en cambio, no se venera a Satanás porque es bueno, sino porque es malo, y se hacen himnos explícitamente al mal, a la violencia y a la destrucción. El noruego Varg Vikernes, uno de los grandes nombres del Black Metal –aunque hoy ha cambiado de idea tras los años pasados en prisión por quemar iglesias y por un homicidio– escribía entonces que las varias Iglesias de Satanás “no son verdaderas iglesias de Satanás porque veneran la vida y la felicidad. Yo en cambio adoro la muerte, el mal y todo lo oscuro”.

ReligionEnLibertad


martes, 24 de enero de 2017

¿COMO PREVENIR EL GOLPE DE CALOR EN TU MASCOTA?



El Servicio Meteorológico Nacional anticipó una semana de mucho calor, con temperaturas que podrían superar los 40 grados. 

Como las personas, nuestras mascotas también sufren del calor y su salud puede correr riesgo. ¿Cómo podemos cuidarlos?

El veterinario rosarino Rodrigo Sánchez (matrícula 1312) dio una serie de recomendaciones para evitar que nuestras mascotas padezcan un golpe de calor. Aconsejó mantenerlos a la sombra y sacarlos a pasear a primera hora de la mañana o bien tarde para evitar las horas de calor intenso.

Consultado sobre los síntomas del golpe de calor, enumeró: jadeo en exceso, cuerpo caliente y fatiga. En el caso de los perros, explicó, el jadeo es una forma de regular la temperatura ya que conservan el calor en lugar de liberarlo.

Entonces, si notamos estos síntomas, Sánchez recomendó mojar a nuestra mascota con agua fría y darle agua

“Si (el cuadro) persiste se debe concurrir al veterinario quién lo sumergirá en agua con hielo para bajarle la temperatura y los medicará con fluido a través de las venas, hasta estabilizarlo”, añadió.


lunes, 23 de enero de 2017

INCESANTE PERSECUCIÓN A LOS CRISTIANOS EN EL MUNDO




Por Emilio Cárdenas


Como todos los años, la "Asociación Puertas Abiertas" acaba de publicar las cifras que tienen que ver con lo sucedido el año pasado en las incesantes persecuciones desatadas contra los cristianos que lamentablemente se suceden a lo largo y ancho del mundo actual. Hablamos de la persecución religiosa más intensa de todas las distintas persecuciones que hoy existen. Del pisoteo, entonces, de una de las libertades esenciales del ser humano: la libertad de conciencia.

En el 2016, las persecuciones más intensas contra los cristianos ocurrieron en: Corea del Norte, Somalía, Afganistán, Pakistán, Sudán, Siria, Irak e Irán, Lamentablemente hay, entre los 50 países del mundo en los que las persecuciones contra los cristianos fueron las más intensas el año pasado, dos países latinoamericanos: esto es México y Colombia, que ocupan los lugares 41° y 50°, respectivamente de ese sórdido listado.

En 21 de aquellos países que conforman el grupo de los 50 países del mundo en los que las persecuciones contra los cristianos son las más intensas ellas apuntan al 100% de los que profesan esa fe. A todos. 

En el 2016 el aumento de las persecuciones contra los cristianos fue particularmente notable en el sudeste asiático. Muy especialmente en la India, donde cada día del año pasado se registraron unos 15 ataques violentos contra los cristianos. Pero también en Vietnam, Laos, Bangladesh y Pakistán. Cabe apuntar que en esos rincones del mundo creció simultáneamente una variante agresiva del nacionalismo.

Nigeria, por su parte, fue el país que más mártires cristianos generó el año pasado, fundamentalmente como consecuencia de los atentados perpetrados por los extremistas islámicos que militan en el movimiento denominado: "Boko Haram", afiliado a Al Qaeda. Los asesinatos de cristianos fueron también muy intensos en Pakistán, Kenya, Siria y en México. A su vez, el número de incendios de templos cristianos fue mayor en Pakistán, seguido en esto por China, Vietnam, Sri Lanka y Nigeria.

La persecución contra los cristianos más intensa de todas es ciertamente la que tiene por escenario a Corea del Norte, cuya capital, recordemos, alguna vez fuera denominada la "Jerusalén de Oriente". Allí, el sólo hecho de ser cristiano genera el riesgo de ser internado en campos de concentración y "reeducación" en los que se castiga intensamente a los internados hasta que abjuren de su fe. Se cree que, pese a ello, aún hay unos 300.000 cristianos norcoreanos que no han renunciado a serlo.

La difícil situación de los cristianos en otro rincón del mundo, Medio Oriente, merece algunos comentarios particulares.

Hace apenas un siglo, esto es desde justo antes de la Primera Guerra Mundial, los cristianos, considerados como grupo religioso, conformaban aproximadamente el 20% de la población total de Medio Oriente. Hoy ellos -transformados en una minoría minúscula- son apenas un 2% de esa población. Han sido obviamente licuados. Diezmados, de mil maneras. Objeto, entonces, de una silenciada pero eficaz "limpieza religiosa o confesional". Hablamos de una cruel cacería, sistemática y constante.

Pocos, sin embargo, hablan de esto. Pero es un hecho real, notorio, e innegable. El éxodo de los cristianos de sus lugares de origen aún se mantiene, aunque realmente sean muy pocos, en Medio Oriente. Las multiformes persecuciones musulmanas organizadas contra los cristianos se han sucedido unas a otras, constantemente. Ellas desgraciadamente han cambiado el mapa religioso de la región.

Hoy en Irak, por ejemplo, la mayoría de los cristianos integra el grupo de los "desplazados internos". Han tenido que abandonar sus lugares originarios y vivir lejos de ellos, en la precariedad. Por primera vez en dos mil años ya no hay prácticamente más cristianos en la sitiada segunda ciudad de Irak, Mosul.

Lo mismo sucede en la llamada Mesopotamia, que alguna vez alojara a un gran número de comunidades de cristianos asirios y caldeos. Muchos de ellos viven en tristes campamentos de refugiados en distintos rincones del llamado Kurdistán o dispersos por el mundo. Después de haber presenciado, impotentes, como los milicianos del Estado Islámico profanaban sus templos, a cara descubierta. Y como saqueaban impunemente sus casas y propiedades, confiscando sus tenencias. Algo siempre difícil de olvidar, que marca a fuego a la gente. Lo cierto es que los fieles de la que es la primera religión del mundo han visto así como se los expulsaba de las tierras propias, muy cerca de las cuales históricamente naciera su fe cristiana.

Desde el brutal genocidio otomano de los armenios y de los asirios, en 1915, los cristianos han sido también lentamente erradicados de Turquía.

Luego, los griegos fueron expulsados de Asia Menor, en 1922. Los templos y monasterios fundados en su momento por los apóstoles y los discípulos de Jesús han sido, en muchos casos, destruidos o están convertidos en ruinas.

Tras ello vino la guerra civil del Líbano, país que fuera el único de Medio Oriente con una mayoría cristiana: la maronita. Ya no lo es. Sus cristianos han perdido la predominancia que tuvieran. En cambio, el Líbano está sustancialmente en manos de la organización musulmana: "Hezbollah", digitada -con rienda corta- desde Irán. Ya no hay cristianos ni en el sur del país ni, menos aún, en el valle de Bekaa. Tan sólo musulmanes, en lo que es ya una absoluta homogeneidad prevaleciente. Los viejos propietarios de la tierra han devenido en muchos casos casi intrusos, en lo que es una realidad distinta provocada por aquellos que se empeñan en reescribir la historia a su gusto y paladar.

La antedicha es una secuencia realmente deprimente, razón por la cual el mundo occidental ya casi no habla de esta conmovedora tragedia de los cristianos. Que es real y continúa ocurriendo. Una desgracia que ciertamente duele y es perversa.

   

domingo, 22 de enero de 2017

«EL TRANSGENERISMO ES UNA HISTERIA DE MASAS SIMILAR A LA PSEUDOCIENCIA DE LOS OCHENTA»



El doctor 
Richard B. Corradi denuncia el daño irreparable que pueden sufrir muchas personas sacrificadas en su individualidad a los intereses políticos del lobby LGTB.

Bajo el título El "transgenerismo" es una histeria de masas similar a la pseudociencia de los años 80, la revista The Federalist publicó un artículo del doctor Richard B. Corradi, profesor de Psiquiatría en la Facultad de Medicina de la Case Western Reserve University de Cleveland (Ohio, Estados Unidos), donde presenta la agenda del lobby LGTB como ayuda de base científica y orientada a crear una identidad colectiva mediante la victimización, en detrimento de la ayuda que necesitan las personas afectadas por un trastorno de la identidad de género.

El "transgenerismo" es una histeria de masas similar a la pseudociencia de los años 80

Consideremos el notable fenómeno del transgenerismo. Un trastorno de identidad de género que afecta a un minúsculo número de estadounidenses se ha convertido en un objeto de controversia culturalmente polarizador. Su influencia –captando la atención pública y exigiendo cambios sociales- ha sido extraordinaria, desproporcionada en relación al número de personas insatisfechas con su género.

Mientras que la izquierda política ha hecho suya totalmente la agenda transgénero como un “derecho civil” al que sólo se oponen los intolerantes y las personas llenas de odio, mucha gente ve el movimiento como un ataque concertado contra los usos y costumbres tradicionales, un asalto indisimulable a las normas, las costumbres y la moralidad convencionales.

El fenómeno transgénero es claramente la punta de lanza del movimiento LGBT, al que ha dado un fuerte impulso la decisión del Tribunal Supremo sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo, que incluye en la definición de libertad el derecho de la gente a “definir y expresar su identidad”. Para el movimiento LGBT, esto incluye literalmente el derecho a decidir sobre el propio género, a exigir el derecho a un género alternativo (dado que el género es maleable, hay otras opciones además de hombre o mujer), a que la sociedad reconozca esa opción como un derecho civil, y en última instancia a ser aceptado como una forma de vida normal.

Sin embargo, vender el transgenerismo como una forma de vida normal puede ser difícil. Mientras que las personas sin prejuicios pueden estar de acuerdo en que los gays o las personas con confusión de género no deberían padecer discriminación, en general la gente no parece dispuesta a aceptar el género como un simple artificio social ni a asumir que la gente pueda tener el género que elija. Estas controversias, que constituyen el fundamento conceptual del transgenerismo, chocan con la realidad: la diferencia biológica entre los sexos.

Mujeres y hombres, XX y XY: según qué espermatozoide penetre en el óvulo, el nuevo ser humano resultante será una cosa u otra. Es la realidad biológica. Imagen: TutorVista.

El contagio de un engaño de masas


El transgenerismo rechaza las leyes naturales de la biología y trastoca la naturaleza humana. La fundamentación filosófica del movimiento lo define como un engaño popular similar a la moda de las personalidades múltiples y la histeria de los “abusos en rituales satánicos” y la “memoria recobrada” de abusos infantiles que se difundió en los años 80 y 90. Estas dos últimas implicaban extrañas acusaciones de abuso de niños y resultaron en la persecución y vida arruinada de los falsamente acusados.

Esos engaños populares se caracterizan por una falsa creencia que no se apoya en ninguna evidencia científica o empírica y tienen una capacidad de contagio que supera al pensamiento racional e incluso al sentido común. Esta tendencia demasiado humana a abandonar el juicio crítico individual y seguir la corriente de la masa lo facilitan enormemente los medios de comunicación social


Lo más importante, sin embargo, es que recibe el imprimatur de los “expertos”. Quienes realmente deberían saber más se apuntan a la histeria. Así como los “profesionales de la salud mental” de hace una generación apoyaban los engaños sobre abuso infantil, e incluso participaban en la persecución de los injustamente acusados, del mismo modo han alimentado el fuego del engaño transgénero.

El movimiento transgénero recibió un gran impulso cuando la APA (The American Psychiatric Association) revisó su edición de 2013 del Diagnostic and Statistical Manual of Psychiatric Disorders (DMS-5), y eliminó el “trastorno de identidad de género” de la lista de “trastornos psiquiátricos
, reclasificándolo como “disforia de género”. Más que validar científicamente la agenda transgénero, la actuación de la APA fue una llamativa dimisión de la responsabilidad personal en beneficio de la corrección política.

A diferencia de las enfermedades médicas, los trastornos psiquiátricos carecen de marcadores biológicos diagnósticos: no hay datos físicos ni tests de laboratorio ni estudios de imágenes. Los diagnósticos psiquiátricos consisten en la comprobación de listas de síntomas determinados por el consenso científico. No debe sorprender que ese proceso sea exquisitamente reactivo a los vientos culturales y políticos dominantes. Ante la ausencia de marcadores biológicos que definan las enfermedades, son infinidad las enfermedades mentales y emocionales que pueden denominarse trastornos psiquiátricos. Puede ser muy beneficioso para un movimiento activista movido por un interés cualquiera apuntarse el éxito de legitimar su causa como un trastorno mental, y también para una industria farmacéutica inclinada a recurrir a los fármacos psicotrópicos para tratar cualquier nueva enfermedad mental.

Así definía el DSM, manual diagnóstico de referencia en Psiquiatría, el trastorno de identidad sexual. En 2013 fue redenominado como "disforia de género", asumiendo el concepto no científico de "género asignado".

Activismo científico + Relativismo = Insensatez

Sin embargo, el proceso trabaja en ambas direcciones. Los “trastornos psiquiátricos
 van y vienen en respuesta a modas e intereses concretos. Para el movimiento de liberación sexual, la ventaja política consiste en eliminar trastornos ofensivos. En 1973 consiguieron que la APA, simplemente por votación de sus miembros, quitase la homosexualidad de su listado de trastornos.

Posteriormente, el movimiento se fusionó con el relativismo postmoderno, donde no hay valores universales o trascendentes, sólo convenciones sociales y culturales. La doctrina, aplicada al género, afirma que el género –sexo masculino o femenino- es meramente una construcción social, no un hecho biológico, y está sujeto a cambios según el deseo de cada cual. Las personas pueden ser del género que elijan como “género alternativo” o incluso quedarse fuera de todo el entramado de género.

Ésa fue la agenda que la APA asumió cuando quitó el “trastorno de identidad de género” del DSM-5. Sin embargo, más que simplemente eliminar el concepto de identidad de género, que oficialmente ya no es un trastorno, creó una nueva “clase diagnóstica” llamada “disforia de género”. Esto llevó aún más lejos el asalto al sentido común, pues ahora los psiquiatras, supuestos expertos en distinguir entre la fantasía y la realidad, ponen su sello de aprobación a la histeria transgénero.

Sólo los niños prelógicos y los adultos psicóticos creen en el pensamiento mágico, eso de que “basta con desearlo”. Sin embargo, la “disforia de género” queda caracterizada como una “incongruencia de género”: el sentimiento de insatisfacción con el género “asignado” al nacimiento, y el deseo de tener otro género, convierten a uno en una persona diferente. Reclamar la verdadera (“deseada”) identidad de género puede precisar cirugía de reasignación de sexo, un tratamiento aprobado por la APA para la “nueva clase diagnóstica” de la disforia de género. El tortuoso vocabulario del DSM fabricado para catalogar el posible espectro de variaciones de género produciría risa si no fuese tan trágico.

El rechazo al diagnóstico impide el necesario tratamiento

La tragedia, por supuesto, es que la gente que sufre por problemas de identidad no recibe la ayuda que necesita. La anorexia nerviosa es otro trastorno caracterizado por una distorsión de la imagen corporal. Sin embargo, en contraste con los transgénero (a quienes se ayuda representando un engaño a base de hormonas y “reasignación de sexo”), a las personas con una percepción enfermiza e irreal de sí mismas como obesas o gordas no se les impone una dieta de reducción de peso. Al revés: se diagnostica la anorexia como un trastorno psiquiátrico y se la trata apropiadamente con psicoterapia.

El doctor Corradi compara la diferencia de trato que recibe el trastorno de identidad de género con respecto a la anorexia, siendo ambas percepciones distorsionadas sobre uno mismo.

La anorexia y la “disforia de género” están entre las muchas manifestaciones de conflicto psicológico que pueden suceder durante las “crisis de identidad” de la adolescencia, un momento importante en el desarrollo en la formación de la identidad. Es una época de rápidos cambios físicos y fuertes deseos sexuales. La confusión de género –el deseo de ser del sexo opuesto, o incluso de no tener ningún sexo (sin-género)– pueden ser simplemente una pausa temporal del joven mientras resuelve el conflicto entre la certeza y la seguridad de los vínculos parentales y las atractivas pero temibles urgencias de la autonomía y la sexualidad adultas.

El ascetismo –la renuncia a la sexualidad y a los placeres sensuales en general, convirtiéndose de hecho en asexuales y antihedonistas- es otro parapeto que usan los jóvenes. Es llamativamente similar a la disforia de género en su propósito de conseguir un alivio temporal en la confusión sobre la propia sexualidad emergente y la ansiedad por las exigencias de la edad adulta.

La gran mayoría de esos mecanismos de defensa son transitorios, y útiles cuando las tormentas de la adolescencia son más intensas, pero ya no son necesarios cuando surge una percepción estable de uno mismo. (El más común es, quizá, la idealización adolescente de los famosos. Que muchas de esas figuras populares sean andróginas ilustra la naturaleza de estas identificaciones como una respuesta ante el conflicto sexual y de género.) Muy pocos jóvenes que hacen dietas severas se vuelven anoréxicos. No muchos adolescentes ascéticos se convierten en monjes de clausura. Por el contrario, jóvenes insatisfechos con su género reciben hormonas e incluso son sometidos a cirugía de reasignación de sexo. Un conflicto temporal del desarrollo es sometido a tratamientos en ocasiones irreversibles y que trastocan tu vida.

Reforzar el engaño hiere a las personas

Aún más lamentable es la utilización de estos “tratamientos” en niños preadolescentes cuyo pensamiento prelógico difumina los límites entre la fantasía y la realidad. Los padres jóvenes preocupados por sus hijos necesitan el consejo de quienes conocen el desarrollo infantil normal. Por desgracia, a veces es difícil conseguir un buen consejo. Temerosos de ser vistos como “anticuados”, “ignorantes” o “intolerantes”, quienes debería saber más no están dispuestos a confiar en su propio sentido común y en la sabiduría de generaciones.

Si una niña de cuatro años, temerosa de ser sustituida en el afecto de sus padres por un nuevo hermanito, proclama que es un chico, sus sensatos padres no comienzan a tratarla como si fuera un chico. No asumen que es transgénero. Por el contrario, la abrazan y le aseguran que ella es su preciosa hijita a quien tanto quieren. Los padres que permiten a los niños preadolescentes elegir si quieren ser chicos o chicas han dimitido de su papel como adultos racionales, y son ellos quienes necesitan ir al psiquiatra.

Sin duda, formar una identidad personal estable es un asunto complicado. En algunas personas se prolonga y nunca llegan a conseguirlo. Aunque la adolescencia y la edad adulta joven pueden ser una época fundamental para construir la propia identidad personal, ésta se ve sometida durante el ciclo vital a retos inevitables, así como a factores estresantes específicos de cada uno.

Stefonknee Wolscht, padre de 7 hijos, consiguió ser adoptado como niña de 6 años. El doctor Corradi señala el daño que se hace utilizando a personas que necesitan un tratamiento individualizado como parte indiferenciada de una causa política.

La edad madura es un momento desafiante para muchas personas. Los hombres y mujeres de edad mediana que se sienten insatisfechos con sus vidas pueden representar fantasías románticas irreales en un intento de rehacerse a sí mismos. A menudo esto conduce a la tragedia del divorcio y a la destrucción familiar. El movimiento transgénero ha animado la más irreal fantasía imaginable: que cambiando de sexo uno puede resolver lo que es siempre una insatisfacción multidimensional con uno mismo.

Por qué algunas personas quieren creer que son transgénero
Las características que definen la identidad personal son los elementos nucleares de la personalidad. Las personas con una imagen de sí mismas crónicamente inestable, baja autoestima y una enfermiza visión de sí mismas están pobremente equipados para lidiar con el estrés de la vida cotidiana. Este grupo constituye la mayor parte de quienes, autoidentificados como transgénero, se someten a un régimen de cambio de sexo total con tratamiento de hormonas y cirugía de “reasignación de sexo”.

Sin embargo, la mayor parte de quienes sufren de trastornos comunes de personalidad no focalizan en la insatisfacción de género la causa de su disfunción global y no consideran el cambio de sexo como un remedio. ¿Por qué entonces unas cuantas personas con un trastorno de identidad complejo y multidimensional deciden que su problema consiste en que se les ha “asignado” el sexo equivocado? La respuesta reside tanto en la naturaleza del trastorno de personalidad mismo, como en las poderosas influencias sociales, culturales y políticas.

Aportando líderes activistas y una causa “noble”, el movimiento LBGT ha conseguido un éxito enorme explotando las vulnerabilidades psicológicas de las personas que carecen de un sentido coherente de sí mismas. Alimentado con el éxito de la decisión del Tribunal Supremo sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo, el movimiento ha adquirido un aura de imbatibilidad.

El éxito de la cruzada por los derechos transgénero, basada como está en el engaño cultural de negar la diferencia biológica entre los sexos, podría sugerir que no hay límites para un movimiento que tiene como objetivo redefinir la cultura estadounidense y sus instituciones. Unirse a una fuerza tan poderosa puede ser una experiencia emocionante para alguien cuya identidad se define en buena medida por las personas y las causas con las que se identifica.

El transgenerismo es una política de identidad

El movimiento transgénero ha hecho un uso inteligente de la poderosa fuerza de la identidad política. Es evidente que la identidad personal, el sentimiento global que uno tiene de sí mismo, no consiste en el género más que en la raza, la etnia, la religión o la clase. Esas son, sin embargo, las categorías sobre las que se construye la identidad política. Para ser políticamente eficaces, las políticas de identidad tienen que aglutinar personas en grupos que borran las identidades y características personales. En las identidades políticas no hay individuos, solo masas amorfas de gente con una propiedad común y definitoria que pueda explotarse para un propósito político.

Ese proceso explota las diferencias entre la gente (culturales, sociales, étnicas, religiosas, etc.) para fabricarse un electorado con los agraviados, los marginados y aquellos a quienes se conduce a creer que son marginados. Se les asegura que un grupo de interés compensará sus reclamaciones: normalmente, un partido político que se beneficia electoralmente de activarlos como grupo de víctimas. Por definición, los victimizados tienen que tener victimizadores, a quienes la comunidad de los agraviados denigra como opresores.

Esta amarga fórmula de polarización sitúa a los “transgénero” como un conjunto amorfo de personas odiosamente oprimidas. No se distingue entre los grupos enormemente dispares de “disforia de género”. Como hemos descrito, abarcan desde expresiones transitorias de “incongruencia de género
 que tienen lugar en el proceso de desarrollo normal, a los problemas más profundamente arraigados de identidad personal que son sintomáticos de trastornos de la personalidad.

Irónicamente, a los individuos se les roba su identidad personal y se les convierte en miembros anónimos de la comunidad de identidad de género: los “transgénero”. En vez del asesoramiento individual y la psicoterapia personalizada que deberían recibir quienes alcanzan un determinado nivel de angustia, el remedio es “de talla única”. Una persona transgénero puede convertirse en cualquier género que desee, o no tener ningún género. Pueden denominarse a sí mismos con cualquier nombre que elijan, tomar hormonas y “reasignar” su sexo quirúrgicamente. Todo esto, con el apoyo crédulo de personas e instituciones que han sucumbido al contagio del delirio cultural.

A los individuos se les arranca su identidad personal en la medida en que se convierten en peones de la amplia agenda LGBT. Como han conseguido ganar poder judicial y político, los objetivos LGBT no parecen contentarse con menos que con una total aceptación pública de cualquier variedad de expresión sexual que elijan, y tolerancia cero para el disidente. El transgenerismo es la vanguardia de la actual ofensiva. La amarga lucha social que ha suscitado indica lo lejos que llegará el movimiento para destruir a la oposición.

Demonizar a la oposición

¿Quiénes son la oposición? Fieles a la política de identidades, la caracterizan como una multitud de intolerantes llenos de odio que niegan a los transgénero sus derechos humanos básicos. No puede haber otra explicación si alguien cree que el transgenerismo desafía tanto la razón como las leyes de la biología.
 
Los demonizados, por supuesto, son quienes tienen una fe religiosa. Buena parte del mundo occidental ha sido secularizado y convertido en anti-religioso, pero todavía queda en Estados Unidos una capa fuerte de creencia religiosa. A pesar de estar fundamentados en un sistema de valores judeocristiano que tiene milenios, los partidarios de un código de moralidad sexual que difiera de la agenda LGBT de liberación sexual son vistos como el último bastión de la oposición. Consecuentemente, la expresión de creencias religiosas sinceramente creídas es atacada como incitadora al odio e intolerante. Los creyentes son objeto de burla como catetos y paletos poco sofisticados, aferrándose desesperadamente a sus armas y a su religión mientras resisten al triunfo inevitable de la modernidad racional.

Los grandes medios de comunicación progresistas figuran a la cabeza de las instituciones que caminan de la mano con las tácticas divisorias de las políticas de identidad. Los aduladores relatos de anécdotas y los testimonios individuales de personas que se han practicado cirugía de cambio de sexo aparecen en reportajes de medios serviles que apoyan y animan la agenda transgénero. Se elogia especialmente a los famosos transgénero, y se cumple a rajatabla la norma de aplicar a cada cual el pronombre de género que prefiera.

Cualquier oposición religiosa o moral al movimiento es caracterizada como incitadora al odio y discriminatoria. En ningún lado se refleja el testimonio de desilusión y depresión de quienes han lamentado haberse operado. Al prescindir de evidencias clínicas e investigaciones convincentes que apoyan la idea (de sentido común) de que la cirugía no es el tratamiento adecuado para un trastorno psicológico, la profesión psiquiátrica es ciertamente más culpable (aunque uno se pregunta qué fue de los reportajes responsables y de la honrosa tradición del periodismo de investigación).

La Larga Marcha a través de las instituciones

A la vez que los medios de comunicación, la izquierda política ha abrazado calurosamente la finalidad evidente del movimiento LGBT de rehacer el tejido social y las tradiciones culturales de la vida estadounidense y reconstruir la sociedad para satisfacer sus demandas. No parece haber límite en los esfuerzos por silenciar a los disidentes. Los creyentes religiosos están siendo demonizados, y muchos temen que incluso la libertad del púlpito resulte amenazada. No se duda en utilizar los tribunales para imponer la voluntad de una exigua minoría sobre la población general, incluso al extremo de cambiar las costumbres de toda la nación sobre el uso del cuarto de baño.



Los problemas de una parte ínfima de la sociedad norteamericana, convertidos en bandera política por el lobby LGBT asumida como propia por la Administración Obama, han polarizado a la sociedad, al transformarse en imposiciones legales incluso en escuelas. "¡Intolerante!" es el insulto que recibe la niña en esta caricatura de la situación.

Las objeciones de la mayoría, incluso si se basan en la privacidad o en proteger a los niños de la exposición prematura a cuestiones sexuales, son sencillamente ignoradas. Muchas de nuestras instituciones académicas de élite se emplean a fondo en alterar nuestro lenguaje elemental, promocionando el uso de los numerosos neologismos inventados para etiquetar las nuevas variedades de género.

La decisión del gobierno federal de permitir a las personas transgénero participar abiertamente en los Ejércitos, a las mujeres servir en tareas de combate, y con el tiempo tener unos militares totalmente integrados sexualmente, ilustra hasta qué punto ha triunfado la corrección política. Que hombres y mujeres en el intenso e íntimo contacto que implica el servicio militar pueda convertirse en una fuerza de combate altamente eficaz, en un grupo formado no por hombres y mujeres sino por soldados genéricos, probaría que el género es simplemente una creación. También refutaría las leyes de la naturaleza humana. El delirio consiste precisamente en creer que el hombre y la mujer no se comportarán según su biología.

Está por ver qué efecto tendrá en nuestra sociedad y en sus instituciones, incluyendo las militares, el delirio transgénero. Por el contrario, la influencia destructiva de las políticas de identidad es inmediata y muy personal para los transgénero. Como miembros sin rostro de un grupo de político con intereses específicos, no sólo se les está robando su distinción como individuos sino también su oportunidad de recibir un tratamiento eficaz.

Las vicisitudes de la vida –conflictos del desarrollo, factores estresantes en el ciclo vital, trastornos de personalidad–, que en ellos se expresan en forma de insatisfacción o confusión de género, son los mismos que pueden desafiar el sentimiento de seguridad en uno mismo que pueda tener cualquiera y causarle estrés emocional. De hecho, ese estrés es lo que con mayor frecuencia hace que la gente acuda a la consulta del psiquiatra y a los psicólogos clínicos. La gente etiquetada como “transgénero” o “disforia de género” no merecen menos asesoramiento psicológico individual ni menos consejo personalizado o psicoterapia.

Según enseña la historia, los delirios populares contagiosos que niegan el sentido común y la realidad siguen su curso hasta morir. Ese será probablemente el destino de la causa transgénero. Pero antes de que se derrumbe por su propio peso, mucha gente sufrirá un daño irreparable.

Traducción de Carmelo López-Arias.

ReligionEnLibertad


sábado, 21 de enero de 2017

HIERRO: IMPRESCINDIBLE PARA UNA BUENA SALUD


El hierro es uno de los nutrientes clave que el cuerpo requiere para realizar sus actividades diarias. Sus funciones principales incluyen la metabolización de proteínas y la producción de hemoglobina, enzimas y glóbulos rojos. El hierro también es esencial para tener la piel, el cabello y las uñas saludables.

Este metal (cuyo símbolo químico es Fe) está presente en una serie de alimentos muy comunes. 

Los que mayor contenido de este mineral aportan son: carnes rojas, hígado, mejillones, ostras y atún. 

Estos otros alimentos también contienen hierro, pero necesitan de la presencia de vitamina C, para absorberlo: granos enteros, legumbres, verduras de hojas verdes especialmente la espinaca, huevos y tofu. 

Beneficios del hierro para la piel
La piel pálida y las ojeras son los signos más comunes de la anemia causada por la deficiencia de hierro, que se manifiesta en la disminución de glóbulos rojos en la sangre y que consecuentemente provoca una merma en la oxigenación de los tejidos, lo que conlleva que la piel pierda su color natural. Una dieta rica en hierro redunda en una piel brillante y saludable. 

Cicatrizante 

Este mineral juega un papel importante en la aceleración del proceso de curación de heridas, ya que los glóbulos rojos y las plaquetas que intervienen en el taponamiento de las heridas y son la base de la cicatrización, necesitan grandes cantidades de hierro para formarse y subsistir. 

Cabello sano 

Un estudio de la Revista Europea de Dermatología demostró que la pérdida de cabello, especialmente en mujeres, está estrechamente relacionada con la falta de hierro, ya que las bajas reservas de este mineral aumentan la tasa de caída, además el hierro mejora la textura del cabello y reduce la opacidad, aumentando el flujo de oxígeno y nutrientes a las raíces capilares. 

Energizante 

Al ser uno de los responsables del transporte y la entrega de oxígeno a los tejidos, los músculos y el cerebro salen beneficiados cuando los niveles de hierro son los correctos, pues aumenta el rendimiento físico y el estado de alerta mental. Los bajos niveles de hierro generan desatención, irritabilidad y fatiga. 

Ayuda a la función muscular 

El hierro es también extremadamente importante para la salud muscular, puesto que interviene en la producción de la mioglobina, una proteína que almacena el oxígeno proporcionado por la hemoglobina, en las células musculares. 

Contribuye al desarrollo cerebral 

Los niños deben tener una dieta equilibrada en la que nunca falten alimentos que contengan hierro, ya que este asegura un desarrollo saludable del cerebro. Según un estudio realizado por los Seminarios de Neurología Pediátrica, el desarrollo cognitivo, motor, socio-emocional y neurofisiológico en los lactantes que sufren de anemia ferropénica es marcadamente menor, que los de los niños sanos. 

Embarazo saludable 

Los médicos recomiendan a las mujeres embarazadas que aumenten su ingesta de hierro y de Vitamina C (que ayuda a la absorción y fijación del primero) de fuentes de alimentos bio y naturales, ya que ello ayuda a disminuir el riesgo de bajo peso al nacer y previene la anemia materna. 

Fortalece el sistema inmune 

Según el Instituto Linus Pauling, el hierro es muy útil para una serie de funciones inmunitarias, como la diferenciación y proliferación de linfocitos T y la producción de especies reactivas que combaten a los agentes patógenos. 

Alivio de los síntomas premenstruales 

Según una investigación realizada por la Universidad de Massachusetts en Amherst, las mujeres que toman una dieta rica en hierro experimentan un alivio muy acusado de los síntomas premenstruales, como dolores, mareos, cambios de humor, hipertensión, etc. 

En su justa medida 

Como todos los minerales y oligoelementos indispensables para tener una buena salud, el hierro debe ser consumido de fuentes naturales (a menos que exista una prescripción médica de suplementos) y con moderación, pues es tan mala la falta como el exceso. 

Riesgos de la deficiencia de hierro 

La anemia es la más conocida de las afecciones que produce una deficiencia de este mineral y presenta una sintomatología que puede incluir: fatiga, debilidad corporal, dolores de cabeza y mayor sensibilidad a las bajas temperaturas. La carencia grave, extendida en el tiempo o crónica de hierro puede producir otros males más graves como hipotensión (presión arterial baja), insuficiencia renal, leucemia, espasmos musculares, malignificación celular, etc. 

Los riesgos del exceso de hierro 

Un estudio realizado por la Universidad de Indiana en los EEUU encontró que el hierro contenido en la carne roja, si se consume de forma incontrolada, puede aumentar el riesgo de enfermedades coronarias. La ingesta alta de hierro también puede aumentar el riesgo de cánceres. Un estudio sobre epidemiología, biomarcadores y prevención del cáncer encontró una conexión entre el hierro en exceso y una mayor susceptibilidad al cáncer colorrectal, intestinal y del hígado. Aunque el hierro es importante para mejorar la función cerebral, una acumulación de hierro expone al cerebro a un mayor daño oxidativo y contribuye a aumentar el riesgo de padecer trastornos neurodegenerativos, como el Alzheimer y la enfermedad de Parkinson.

ECOTICIAS.COM


viernes, 20 de enero de 2017

ÚLTIMA HORA: DESAPARECE LA SECCIÓN “LGBT” DE LA WEB DE LA CASA BLANCA



Por Gabriel Ariza 

El subdominio whitehouse.gov/lgbt estaba dedicado por Obama al lobby gay. Pocos minutos después de jurar Trump su cargo, la sección desaparece de la web de la Casa Blanca.

Trump no parece dispuesto a contentar al establishment. En una de sus primeras medidas efectivas como presidente, la página web de la Casa Blanca, whitehouse.gov, ha eliminado la sección “LGBT”, dedicada por Obama a presumir de sus concesiones al lobby gay.

La reacción del lobby no se ha hecho esperar, y ya varias webs norteamericanas atacan por este motivo al flamante presidente, que ha jurado hoy su cargo como comandante en jefe de los Estados Unidos.

Mientras tanto, Obama se marcha dejando un legado de guerras y tensiones diplomáticas, algo con lo que tendrá que lidiar Donald Trump en los primeros días de su mandato.

INFOVATICANA


VOCACIONES TARDÍAS, UN FENÓMENO CADA VEZ MÁS COMÚN



Preparados, con experiencia de vida y laboral: «Vocaciones tardías», un fenómeno cada vez más común.

Al igual que pasa en otros ámbitos de la sociedad occidental son cada vez más las vocaciones religiosas, tanto masculinas como femeninas, que ingresan en el seminario o el convento a una edad más tardía que hace unas décadas. Es común encontrar seminaristas llegan con más de 30 años al igual que ocurre con muchas novicias. Estas llamadas "vocaciones tardías" son también consecuencia de la vida actual pero tienen también grandes ventajas, pues llegan con mucha más experiencia de vida y laboral por lo que la decisión de dejarlo todo está normalmente más madurada.

El Mundo recoge este tipo de vocaciones y en un reportaje cuenta el testimonio de Domingo, párroco en Canarias, y Rocio, religiosa de Jesús María en Barcelona:

"¿Qué más me va a pedir Dios?", fue lo primero que le soltó su madre a Rocío cuando ésta, con 36 años, le confesó que quería ser monja. Era un momento familiar malo y la reacción materna "totalmente comprensible", excusa la hija. Además, duró muy poco. "Esa misma noche me pidió perdón y me dijo: 'yo no tengo derecho a negarme a que hagas tu vida. He sido una egoísta'". Rocío Ruiz Calderón, a punto de cumplir 42, recuerda ahora ese momento difícil desde la tranquilidad que le da el haberse atrevido a dar el salto.




Tampoco fue favorable la respuesta de la novia de Domingo Muñoz Pérez cuando él le dijo que entraba en el seminario. Sacerdote desde los 34, ahora con 48 confiesa que su pareja no lo entendió. "Llevábamos un tiempo juntos, yo ganaba mucho dinero, tenía una casita y proyectaba casarme, pero empecé a preguntarme si era eso lo que quería. Entró en mi interior una amargura, no me encontraba feliz", cuenta desde la parroquia de la Santísima Trinidad de Maspalomas, en Las Palmas. "Mi novia y mis hermanos fueron muy reacios al principio, porque suponía un cambio muy grande, era abandonarlo todo. Pero con el tiempo lo han aceptado y ahora mi ex y yo somos muy amigos".

"La normalidad de su elección"

Rocío y Domingo reconocen que, después de una trayectoria vital y laboral, eligieron un camino que para algunos "es llamativo". Pero les gustaría destacar "la normalidad de su elección". Rocío señala que "somos personas corrientes que optamos por servir a los demás, pero nos gusta salir, hacer deporte... a mí me encanta tomarme una cervecita y charlar y reírme con los amigos. Lo necesito incluso". Ella se pregunta en voz alta: "Si Jesús llegara hoy ¿qué nos diría en pleno siglo XXI? ¿que nos encerráramos? No creo. Hay que salir, tener apertura hacia el mundo para estar cerca de la gente y comprender sus problemas".

"Está surgiendo un descubrimiento tardío de la palabra de Dios"

Tanto una como otro confirman, por lo que observan en sus propias comunidades, que las vocaciones religiosas maduras son ahora más frecuentes, aunque la Conferencia Episcopal no tiene datos desglosados por edades. Sí refleja, en cambio, que en el curso 2015-2016 ingresaron en los seminarios mayores españoles 270 nuevos seminaristas y que el número de sacerdotes ordenados aumentó un 28,2%.

"Estamos en un momento de vocaciones tardías, pero es así para todo. Es tarde para la vida religiosa, pero también para ser madre, para el matrimonio, para emprender proyectos...", concluye Rocío. "Está surgiendo hoy un descubrimiento tardío de la palabra de Dios, pero porque también los procesos de madurez de los chiquillos son más lentos. Hay mucha gente de 30 que se empieza a hacer preguntas y acercarse a la fe, cosa que antes no habían hecho", aclara el sacerdote.




Con su acento sevillano, Rocío cuenta su proceso, desde el colegio Jesús María de Barcelona, congregación a la que pertenece y en la que hace de orientadora de los alumnos y duerme en la Casa de Familia con los niños procedentes de centros de menores. "Mis padres eran religiosos y yo fui al colegio con las monjas irlandesas. Vibraba mucho con lo que contaban las misioneras y siempre estuve en grupos pastorales". Pero en paralelo "competía de forma profesional en hockey hierba y en pádel. Estaba muy centrada en el deporte y aunque la inquietud de mirar por el otro la tenía, no era tan fuerte como para dar el salto".
 

La vida religiosa no era novedad en su casa. La hermana melliza de Rocío entró en las irlandesas con 19 años para ser monja. Lo curioso es que volvió a la vida laica tras cinco años. "Se enamoró de un jesuita y se salieron los dos. Ahora es madre y tiene tres hijos maravillosos".

El punto de inflexión

Rocío estudió psicología y ejerció durante casi una década. También participaba en actividades espirituales y empezó a echar una mano en el barrio de las Tres Mil Viviendas de Sevilla, donde conoció a las religiosas de Jesús María. "Jugaba al pádel muy cerca de ese barrio y me parecía muy injusto", explica. Pero "el deporte me apasionaba y hubo una etapa en la que disfruté mucho. También salía y lo pasaba muy bien. La noche, la feria... disfrutaba como loca, aunque necesitaba otra cosa". Antes de entrar en la congregación tuvo "amigos especiales", pero no pareja estable. "A veces lo he echado de menos, eh. Un chico que te llame, se preocupe por ti... Pero a la vez sentía que el voluntariado me llenaba, veía que por ahí iba mi camino y sentía que Dios me pedía más. Y esto me provocaba mucha inquietud y desazón".

Hubo episodios que le ayudaron a decidir. "Creo que había una vocación muy de fondo, pero pasaron cosas en mi familia que me hicieron ser consciente de que la vida sólo es una y que hay que arriesgarse", recuerda. Esas cosas fueron, primero, el accidente de moto que tuvo en 2009, por el que perdió un billete de avión para hacer voluntariado en Perú -tras haber ido de voluntaria a Tetuán y Ecuador-. "No fue grave pero sí fue un momento de necesitar al otro y un aprendizaje importante".

Una vocación forjada pese a las dificultades


Al año siguiente, de un día para otro, una hermana suya murió de una embolia pulmonar con 45 años. Y al poco, su padre enfermó de cáncer de pulmón y también falleció. Ella, en medio de todo ese drama, estaba ya con el runrún cada vez más fuerte de entrar en la congregación. "En la vida religiosa existe, bendita figura, la del acompañante espiritual, que contrasta la vida contigo. Yo tenía que discernir muy bien que esto no era una huida. La comunidad te ayuda. Si ven que algo chirría te lo dicen", explica Rocío, que tomó los votos temporales hace tres años, después de un primer año de postulantado y dos de noviciado.




En ese contexto familiar cobra sentido la pregunta que le lanzó su madre y que abre este reportaje. "Me decía 'lo de tu hermana, lo de tu padre y ahora lo tuyo'. No era lo mismo, claro, pero sí una sensación de que me perdía aún estando en vida", rememora la religiosa, que lo pasó mal entonces.

Durante los votos temporales, que se hacen por cinco o nueve años, "te puedes volver a casa y arrepentirte sin hacer nada canónicamente. Si pasas ese periodo y haces los votos perpetuos, también te puedes arrepentir luego, claro, pero ya hay que hacer una petición especial a Roma", explica Rocío, que está ahora en la fase llamada juniorado.

Otro momento complicado para ella fue decidir que entraba en la congregación de Jesús María y no en las irlandesas de su infancia. "Ellas no lo entendieron, fue una decepción. Pero hubo un momento en que pensaba en irme a las irlandesas y me entraba una angustia que no había tenido ni con lo de mi padre ni con lo de mi hermana. Angustia de dolor de estómago, de vomitar. Y pensé que Dios no habla así. Me acompañó en el proceso de discernimiento un jesuita, que era neutro, y fueron apareciendo indicadores, movimientos internos que van orientándote y llevándote a donde estás con más paz y más alegría. Ahora parece bastante claro pero fue muy difícil", cuenta. Con todo, deja constancia de que tiene "verdadero cariño a las monjas de su infancia, porque la espiritualidad de fondo le viene de ahí".

Las renuncias más difíciles

Domingo Muñoz, en cambio, estuvo alejado de la vida religiosa desde que hizo la Primera Comunión hasta los 23 años. "Hice FP de administración, empecé a trabajar en una compañía aérea que me dio la oportunidad de salir de la isla y conocer otros lugares, otras culturas y otras religiones. Manejaba mucho dinero y vivía a cuerpo de rey. Derrochaba, me movía en la noche, en fiestas... pero no era feliz. Un día, después de volver de África, me acerqué a una iglesia y conocí a un sacerdote misionero que empezó a compartir conmigo muchas conversaciones y yo veía que aquello iba dando luz a las tinieblas en las que yo estaba, que no encontraba la ilusión en nada".

"Fui haciendo un discernimiento durante dos años y un cura me dijo que él creía que tenía vocación, pero debía dejarlo todo. Fue muy doloroso. Mi padre murió joven y mis tres hermanos dependían de mí, pero si no hubiera dado el paso ahora sería muy infeliz", continúa.




Este sacerdote, que ahora ayuda a jóvenes a encontrar su camino, reconoce que "no malgastar y no derrochar" le costó al principio. "Fue un aprendizaje acostumbrarme a vivir con lo justo pero hoy por hoy me ha hecho libre el no estar atado a nada. Eso me permite estar dedicado al servicio a los demás y estar disponible las 24 horas para quien me necesite, sea cristiano o no", cuenta. Y declara que "la Eucaristía se celebra feliz y gozoso cuando tu vida está entregada a los demás, que es donde realmente encuentras el sentido del Evangelio".

Las ventajas e inconvenientes

Para él, la vocación tardía tiene ventajas e inconvenientes. Por un lado "llevas un recorrido, conoces una realidad que luego te sirve a la hora de ayudar y sabes a lo que estás renunciando". Pero por otro lado, precisamente porque conoces la vida, "la renuncia es más dura". Coincide Rocío, que considera que "la experiencia previa aporta y da empaque, pero de la misma manera llevas muchas dinámicas interiorizadas que son difíciles de cambiar. A veces tienes que bajar mucho la cabeza y no es fácil". Alguien se lo dijo una vez a Rocío, "realmente la comunidad de vida religiosa es un milagro, que tantas personas distintas convivan bien, bendito milagro".

Los comienzos fueron duros pero hoy ambos hablan con pasión de lo que hacen. "Creo que nadie cierra su camino con cerrojo pero yo siento que estoy donde tengo que estar. La sensación de que a pesar de la lucha del día a día, la mía tiene sentido. Eso es lo que marca la diferencia", cuenta la monja, que destaca también la importancia de dedicar un rato diario a la oración y admite que lo más difícil es "acostumbrarse a la soledad". También para Domingo lo más complicado "fue aprender a vivir desprendido de una pareja. Es verdad que te llenas por otros caminos, que no entregas tu vida a una sola persona sino a muchas que te necesitan. Pero es costoso renunciar a la vida afectiva".

Tanto él como ella quieren contrarrestar la "mala imagen" que creen que tiene la Iglesia en la sociedad. "Claro que ha hecho cosas malas. Pero es como un iceberg, sólo se ve la punta y no todo el trabajo sumergido, de fondo, que es muy bueno", zanja el párroco.

ElMundo.Es


miércoles, 18 de enero de 2017

EL SISTEMA DE MANIPULACIÓN DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ

Varios ex miembros de los testigos de Jehová de España han denunciado abusos contra su persona, y gran parte de ellos necesitaron tiempo para darse cuenta de que habían sido engañados. Para entender a qué se debe, Playground Magazine ha hablado con un experto en problemáticas sectarias. Escribe el reportaje Alba Losada.

El último ex adepto de los testigos de Jehová que ha protagonizado el espacio en los medios ha sido Juan Bourgon. Porque, como explicó a El Periódico, fue expulsado recientemente del grupo por preguntar acerca de los abusos sexuales cometidos por miembros de la confesión en Estados Unidos. 

Antes de formular sus denuncias, estas víctimas necesitaron tiempo para darse cuenta de que más que adeptos del grupo religioso, habían sido víctimas de un sistema sectario. Algo que nunca les traería la "salvación", como se predica desde la misma confesión.

Para entender por qué razón cuesta tanto abandonar la congregación hablamos con el Doctor en Psicología y director de Emaaps (Equipo Mutidisciplinar para el Asesoramiento y Asistencia en Problemas Sectarios), Pepe Rodríguez. Muchos adeptos apenas tienen contacto con el mundo real y viven toda su vida encerrados en una "burbuja salvadora" de la cual no quieren salir porque les han inculcado miedo a hacerlo.

"Lo que resulta muy difícil para demasiada gente —dice Rodríguez— es enfrentarse a su vida cotidiana y gestionar de forma mínimamente adecuada sus emociones. Los que quieren salir de una 'secta' no son más que una pequeña parte de todos los que lo han intentado previamente"

La poca conexión que tienen con el exterior tampoco les ayuda a abrir los ojos. Las creencias entran por el canal emocional, por lo que las críticas hacia ellas se interpretan como un ataque a la misma persona.

En el caso de tenerlas en cuenta, podrían pensar que toda su vida ha sido un engaño, un fracaso. Algo que provoca que "intentar dialogar o debatir con un fanático sea una misión imposible". Gran parte de las personas que viven en un grupo tan hermético como los testigos de Jehová únicamente tienen a su familia y a amigos de la congregación. Otra razón por la cual abandonar la confesión les suscita tanto terror, ya que si lo hacen éstos serán los primeros en marginarles. "Tienen prohibido bajo pena de expulsión hablar con un excluido o con quien abandona el grupo".

Se producirá una desconexión a partir de la cual quedarán solos. Socialmente aislados y sin nada a lo que agarrarse. Algo con lo que, indirectamente, les hacen entender que si salen lo pierden todo. Tampoco pueden utilizar su criterio para analizar o valorar las ideas que les transmiten. El pensamiento individual y el acceso a información ajena al colectivo están totalmente restringidos. Por ello, prácticamente todas las ideas, creencias y parte de sus conductas están mediatizadas por lo que han aprendido en la congregación.

"La anulación o restricción severa de la libertad de pensamiento es una táctica de manipulación sectaria que se aplica en todas las religiones. Pero en un grupo pequeño, como los testigos de Jehová, es más intensa". Hay muchos que llevan demasiados años o que, incluso, nacieron en la congregación, lo cual ha influido en su personalidad de forma permanente. "En las familias con afiliación a algún tipo de creencia se suele potenciar la rigidez y la subordinación en el carácter de los hijos". Y esto solo les hace más propensos a tener una fe ciega en un sistema sectario sin ni siquiera ser conscientes de ello.

Es posible salir

Diego Hidalgo fue testigo de Jehová durante muchos años, donde llegó a ser anciano de la secta —líder de una congregación—. Con el tiempo, Hidalgo se dio cuenta de que todo aquello era una falacia

Ahora es director de Liberados, asociación que ofrece consejo a los miembros que quieren abandonar el grupo, y lleva 8 años siendo “desprogramador”. En otras palabras, intentando demostrar a aquellos que quieren salir de la confesión que no todo es verdad. Para ello, les crea dudas razonables y trabajan en ellas hasta que les hace ver que han sido víctimas de una "mentira".

"Les enfrento a los cambios de doctrina y a las contradicciones que la confesión ha tenido a lo largo de los años y cómo esto ha llegado a ejercer un efecto negativo sobre algún miembro". Sin embargo, no se trata de una tarea fácil y no siempre lo ha conseguido. "Hay personas que no quieren ver la verdad porque no pueden aceptarlo psicológicamente". Pero ha habido otros casos en los que su terapia ha funcionado y, de hecho, a lo largo de este tiempo ha conseguido desprogramar a alrededor de 40 personas.

Israel Flórez nació siendo testigo de Jehová. En 1979, cuando solo tenía 5 años, un miembro de la confesión religiosa abusó sexualmente de él. No fue hasta el 2000 cuando tuvo fuerzas para contarlo en la congregación de la Puerta del Ángel de Madrid. Sin embargo, la respuesta que obtuvo no fue la que esperaba: "me dijeron que no contara nada". Cinco años después se desvinculó por completo: dejó de asistir a las reuniones y de relacionarse con otros miembros. De este modo, abandonó el grupo para siempre. Como la mayoría de los que se han marchado, lo hizo por la puerta de atrás y, prácticamente, sin contar con el apoyo de nadie.

Pero, con el tiempo, empezó a moverse por las redes sociales y se dio cuenta de que no había sido la única víctima. Había otras personas que lidiaban en solitario con las injusticias sufridas y cuando se encontraron se unieron. Así, acabó naciendo el colectivo Abusos TJ, cuyo objetivo es ayudar a las víctimas, ofrecerles ayuda legal y visibilidad en los medios.

Ya son 100 personas las que forman parte de éste y, por el momento, ya han formulado aproximadamente 20 denuncias. Con ello no pretenden destruir a los testigos de Jehová, sólo que cambien sus políticas para que nadie más tenga que sufrir lo mismo que ellos en su día. Ellos han conseguido rescribir su historia, ahora es el turno de todo aquel que quiera vivir su vida fuera de la congregación.

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